domingo, 13 de marzo de 2011

Era muy tarde ...


Ya no tenía ganas de seguir, no esperaba reponerse de su adiós. Una y otra vez, repasaba el momento que lo dejo, sin esfuerzo, lo borro de un plumazo sin ninguna compasión. Tal vez el se ilusiono demasiado, pensó que podría ser feliz a su lado, y quien no iba a serlo junto a ella.
Se preguntaba donde fallo, cual fue el momento  que la molesto. El solo trataba de agradarla. Sin dudarlo hubiese entregado cuanto tenía por complacerla, pero tal vez ese no era el caso. Y derrotado buscaba los pedazos de su amor, con la única dignidad que le quedaba. Sin poder  alejarla de su mente, su imagen grabada en sus ojos no le dejaba ver nada más.
-Para que continuar? Si pudiese quedarme aquí sentado para siempre, consumiéndome entre cigarros, dejándome.
Todo el sufrimiento era poco para llorar su perdida. Estaba seguro que aunque se reencarnase mil veces su amor le acompañaría. En cada rincón del universo encontraría su recuerdo, en todos sus pensamientos serian para ella. Como se olvida a alguien cuando uno no quiere, como se cura la muerte? Desnudo de esperanza, no hay rumbo, no existe nada. 


viernes, 11 de marzo de 2011

Ya era tarde ...


La amaba hasta doler. La necesitaba … Tanto que se ahogaba en su ausencia, tanto que solo podía  respirar  el aroma que encadenaba su razón. La mirada divina que apaciguaba su alma, sus mejillas granadas, el pálido cuello que se antojaba infinito, a contraluz recortado en el marco dorado donde para siempre guardaba su figura
La quería hasta morir, La deseaba  y aun siendo esclavo  era feliz por imaginar su favor. Su simple parpadeo  calmaba todo su dolor, dolor del que ama sin condiciones, del que se entrega sin seguro, inventando palabras que hiciesen justicia a su belleza, velando las noches, implorando a los dioses que si alguna vez ella quisiera tan solo rozarlo fríamente, simplemente mirarlo, si tuviese a bien llamarlo, el negaría su vida y en una bandeja de plata su corazón le entregaría.